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Prioridades financieras

 
 

Poner tus prioridades financieras en orden debería ser tu prioridad.

Tener tus prioridades financieras en orden es en otras palabras aprender a manejar bien tu dinero. Quiere decir que sabemos diferenciar qué va primero y qué va después y en qué te estás enfocando (lo que tiene una mayor relevancia ahora). Sin embargo, no todas las personas tienen en orden sus prioridades financieras. De hecho, parte de las razones que la gente no logra su bienestar financiero es porque no tienen claro los niveles de importancia de las cosas en temas de dinero.

Cuando cambias tus prioridades, cambias tu manera de gastar el dinero.

Las prioridades cambian según tu edad, tus creencias y lo que hayas vivido. A los 22 no importa lo que pase con tu dinero porque tienes toda una vida por delante; pero a los 30 ya tiendes a sentar cabeza. A los 40 estás preocupado pensando en el futuro de tus hijos y a los 50 estás pensando en cuando llegará la pensión.

¿Quieres crecer financieramente, tener estabilidad económica, un patrimonio, darte tus gustos y poder ahorrar?

Debes saber cuáles son tus prioridades para que tu relación con el dinero sea más saludable. Cuando las tienes bien claras, tomar decisiones será más fácil, rápido y sencillo. No pondremos nuestros gustos, caprichos y acciones compulsivas ante ellas.

Muchos no tenemos problemas de dinero, lo que tenemos son problemas de prioridades. Una persona que crece es porque conoce sus prioridades.

Tus prioridades definen el modo en que vives. Si tu prioridad es darte todos los lujos, tener la mejor casa, un súper carro, tener cosas costosas en fin gastar más de lo que ganas, es probable que vivas siempre endeudado y que el sueldo nunca te rinda.

O si tu prioridad es ahorrar, gastar menos de tus ingresos, tener un límite, viajar con programación, planificación y ahorros, ahorrar y luego gastar.

Pasos a seguir

  1. Tener claridad sobre tu situación actual para saber dónde estás parado.

  2. Definir tus metas financieras

    Cuando las tienes bien definidas estas se van a ver reflejadas en tus finanzas. Las metas van alineadas con tus prioridades. El primer dinero que ganamos cada mes será para eso, para lo que hemos definido que es más importante para nosotros.

  3. Cambiar el paradigma y tu mentalidad

    Es claro que tenemos que empezar a cambiar nuestra situación y la forma como vemos y manejamos nuestra vida. A destinar todos nuestros recursos escasos —tiempo y dinero— primero a las cosas que verdaderamente nos importan.

    Te invito a que hagas una reflexión para determinar aquellas cosas que realmente son importantes para ti y a que construyas metas financieras que reflejen tus prioridades. Tenerlas claras es el primer paso para poder realmente hacer un cambio positivo en todos los aspectos de tu vida.

  4. Identifica y clasifica tus necesidades y gustos

    Lo primero que tienes que hacer para poner en orden tus prioridades financieras es conocerlas. En otras palabras, tienes que saber qué es una necesidad y qué es un gusto o deseo.

    Esto es clave porque en la medida en que sepas cuál es cuál, entonces podrás discriminar qué hacer con cada una de ellas.

    Vamos a satisfacer nuestras necesidades y luego nuestros gustos.

    Pero lo mayoría de personas lo hacen al revés. Empiezan con sus gustos y dejan sus prioridades por fuera.

    “Es que no me alcanzo para la colegiatura.”
  5. Evalúa tus gastos

    Luego de identificar y clasificar tus necesidades y gustos, debes entrar en la fase de evaluar o analizar cada uno de esos gastos; Dándole prioridad, según tu propio criterio y el nivel de importancia requerido.

    Cambia tu manera de gastar.

    Comienza por tus prioridades financieras.

  6. Llamados a la acción – hacer los ajustes

    Ya habiendo identificado y clasificado tus necesidades y gustos; y evaluado tus gastos, tienes que entrar en la etapa más retadora de todas. Empezar a hacer los ajustes de lugar. En otras palabras, pasar del papel a la realidad.

    Para esto es necesario que integres dos herramientas básicas:

    • El presupuesto

    Un presupuesto es una declaración de prioridades. El presupuesto no limita sino te libera, te ayuda a cumplir metas, te muestra tu patrón de consumo, te prepara para emergencias, te enseña a salir de tus deudas y automatizar tus ahorros.

    • El registro de gastos, anota tus gastos de un mes completo para saber dónde se está yendo tu dinero. Divídelo en categorías para que puedas tener un mejor panorama.

    Estos dos elementos son determinantes porque sobre ellos descansa las decisiones operativas que debes tomar.

    En la medida en que tengas un buen presupuesto y lleves el registro de tus gastos, estarás en capacidad de medir y evaluar tu desempeño financiero, lo que se traduce en que podrás darte cuenta si efectivamente estás teniendo tus prioridades financieras en orden y hagas los ajustes de lugar.

    Comienza tomar acción masiva YA.

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